domingo, 11 de mayo de 2014

Festival de la Falacia y la Demagogia™: Cierre de las cadenas edition.

«Una mentira repetida mil veces se convierte en verdad»
Joseph Goebbels.

   Si en mi primera entrada ya dije que una de las cosas que más detestaba era la soberbia, aquí les indico otro rasgo humano que también es muy especial para mí, sobre todo porque me da risapena: la demagogia, en especial toda la relacionada con el victimismo. ¿Y por qué risapena? Porque me parece a mí que es la respuesta emocional más apropiada ante un acto tan patético como es el intentar dar penita de gratis, porque sí, sobre todo si es para poner a alguien en contra de algo en lo que uno mismo es el propio responsable. Conociendo este dato, no es de extrañar que estos últimos días realmente me lo haya pasado como un enano a causa de todo el problema del cierre de las cadenas de televisión.

   Como ya todos ustedes sabrán, este mismo día 6 de mayo varios de los canales de TDT más conocidos en España, de entre los que destacan La Sexta 3, La Siete, La Nueve, Xplora y Nitro, han tenido que echar el cierre, supuestamente, por orden directa del Gobierno. Obviamente, la respuesta de la gente no se hizo esperar e, instigada por algunas de las cadenas principales a la que corresponden, en especial Telecinco y La Sexta, se inició un auténtico Festival de la Falacia y la Demagogia™ de padre y muy señor mío. Diría casi que hasta «ardieron las redes sociales», pero no lo voy a decir oficialmente porque no tengo retraso mental.

   Realmente sí, sería un atropello que un gobierno, fuese el que fuese decidiera arbitrariamente cerrar una serie de canales de televisión for the evulz y jodiendo a muchísima gente por el camino, desde trabajadores hasta espectadores, ya que esos aparatitos del TDT no nos han caído del cielo precisamente. ¿Pero y si les dijera que el cierre de estas cadenas se debe a que fueron obtenidas de un modo irregular y que llevan operando todos estos años de forma poco menos que ilegal? ¿O que el cierre se debe no a una orden directa del Gobierno sino a una sentencia del Tribunal Supremo? ¿A que la cosa cambia mucho?

Típico político que cierra canales de televisión porque sí.


   Pues sí, amigos. Según un reportaje que publicó Vertele.com en abril, el Gobierno de Zapatero concedió en 2010 las licencias de emisión a todas estas cadenas saltándose a la torera el concurso público pertinente, tal y como obligaba a hacer la recién estrenada por aquel entonces Ley Audiovisual, por lo que estamos ante un claro caso de que la Justicia sólo está haciendo su trabajo en base a unas normas del todo legales y, valga la redundancia, justas. ¿Qué jode quedarse sin canales? Sí. Pero si esta gente lo hubiera hecho bien desde el principio, no tendríamos estos problemas.

   De hecho, me ha llamado la atención un dato curioso, y es que la empresa denunciante de esto, Infraestructuras y Gestión 2002, en una entrevista también de este mismo medio, es sospechosa de tener en su haber canales de teletienda, tarot y otros en los que sólo emiten sudamericanadas, por lo que no es de extrañar que el motivo tras esta lucha judicial contra las nueve cadenas afectadas sea eliminarlas para robar esa audiencia o simplemente por pura envidia o ganas de entrar en el reparto de las cadenas (no, esta vez NO es una falacia ad hominem porque el motivo sería del todo lógico y además todo esto es una teoría, ojo). Pero sea como fuere, la ley es la ley, no están pagando justos por pecadores, y me refiero tanto a los propios canales como a los funcionarios que otorgaron las concesiones sin someterlas al concurso.

   Por su parte, las cadenas y las empresas propietarias, en lugar de entonar el mea culpa, decidieron actuar con el mismo butthurt que un niño rata en el Call of Duty o un youtuber cuando le critican: montar un escándalo padre y echar balones fuera mientras actúa con el mayor de los victimismos para formar un pequeño ejército de seguidores que le defiendan. Ya desde el día en que se hizo pública la sentencia de marras hasta el mismísimo final, los canales afectados, en un alarde de moral publicitaria y ética tanto periodística como empresarial, así como de una excelsa educación y respeto por su público, comenzaron una serie de campañas publicitarias para manipular a la población con anuncios que rozaban la irregularidad por las cantidades de desinformación que contenían, demostrando una vez más que Autocontrol y las chuminadas de ese estilo no sirven absolutamente para nada.

   La primera de estas dos grandes campañas es la de Atresmedia, propietaria tanto de Antena 3 como de La Sexta. Su estrategia fue lanzar una serie de anuncios con gente súper apenadísima comentando cosas fuera de contexto para luego sacar un último anuncio diciendo que «esto es lo que nos imponen» para finalizar con un autoensalzamiento épico a lo «nos la suda, tenemos más canales». Ya de entrada, para ser sinceros, la cosa no está demasiado mal, ya que lógicamente es una empresa, no van a decir «como somos unos chanchulleros, el juez nos ha palmado tres canales», y de entre los dos, dentro de lo que cabe, es el menos victimista a pesar de ese ambiguo «esto es lo que nos imponen», pero sigue siendo un mensaje destinado a confundir a la población en contra de un enemigo poderoso que le «impone» algo a la compañía y que no gusta nada a sus seguidores.

   Pero la guinda sobre el pastel de la mierda se encuentra en la otra cara de la moneda, en la campaña de Telecinco, el trágico anuncio del literal atropello a la cadena. Vean, vean, que la cosa no tiene desperdicio.




   La primera vez que vi este anuncio me reí tanto que me quedé hasta afónico medio día; es de esas cosas tan demagógicas y con uso de la tragedia tan exagerado y esquizofrénico que a la fuerza hacen más gracia que otra cosa. El poochie de Energy dando un PUÑETAZO contra un mueble, Telecinco Clooney mirando su Nokia de hace veinte años con auténtica desesperación… y esas palabras: «ENTRE TODOS LAS MATARON». OLE OLE EL SIETE DE LA DEMAGOGIA.

   «Entre todos»: ustedes, yo, la vecina del quinto y su perrete gritón, TO-DOS. España entera se ha sumado al asesinato de la pobre esposa y la pobre hija de Telecinco Clooney. Por orden del Gobierno y el apoyo del pueblo, un coche de la policía secreta ha arramblado con las pobres muchachas. ¡Porque sí! Vamos, que esto no sucede ni en La Noche de las Bestias.

   Ah, y lo mejor de todo es que ahora Audi les ha llamado la atención a los de Telecinco por el uso inadecuado de su marca en el anuncio, que a saber cómo acaba eso. Ya esto no lo supera en risas ni toda la época buena de Cruz y Raya. Sí, fui fan de José Mota Y NO ME ARREPIENTO.

«Ay, que me han metido en el trullo por atropellar a la Familia Telecinco».

   No obstante, a pesar de todo este deplorable espectáculo por parte de los canales y sus propietarios, la reacción más penosa y desproporcionada fue la que se organizó en internet, con fiesta de la hipocresía y la doble moral incluida.

   Ya para empezar, hay que tener en cuenta que internet es un sitio que te da carta blanca para ser todo lo mongólico que quieras sin consecuencias generalmente, por lo que este tipo de comportamientos es del todo esperable, empezando por el que desea que Telecinco hubiese claudicado entera (muy lógico todo ahí: defender dos canales de Telecinco deseando que toda la cadena sin excepción cierre) y terminando por el que achaca esta polémica a que el Gobierno ha cerrado estos canales por quitar libertades así al buen tuntún, «poke hun puevlo hincultibado hez mas fasil de kontrolar xd», pasando, cómo no, por la típica petición chorra de ese grupete de paladines interneteros que es Change.org. Pero estamos hablando de una serie de cosas que, para empezar, no tienen ningún sentido. Bueno, menos todavía, así que mejor vamos a ir analizándolas.

   Comenzamos con un pequeño repaso de los canales que han ido quitando, al menos los cinco que más parece que afectan a la gente:

-La Siete y La Nueve no eran más que un vertedero en el que Telecinco echaba ahí sus cosas más viejunas (o todo lo que no superara los estándares de Factoría de Ficción en temas de programas de segunda o meter refritos hasta la saciedad) a la espera de poder arañar algo de audiencia.

-Nitro: Ídem que con sus homólogos de Telecinco. Empezó como «el canal de la testosterona» y acabó poniendo refritos de El Equipo A y El coche fantástico.

-Xplora: ese canal CULTURAL que parecía que todo el mundo lo adoraba no era más que un sitio en el que echaban documentales y realities de la talla de Cuerpos Embarazosos (un programa que consistía en mostrar deformidades, gangrenas y otras asquerosidades médicas), Mi extraña obsesión (un reality que iba de gente que estaba, a falta de un término mejor, loca), Cazadores de cocodrilos (unos rednecks cazando cocodrilos en los Everglades) y otros CHOUS que iban, básicamente, de unos vividores que, como no valen para trabajar, se dedican a enriquecerse a costa de trastos que la gente se dejaba abandonados en almacenes de alquiler. TELEVISIÓN DE CALIDAD.

-La Sexta 3, el canal de los cinéfilos de pacotilla. ¿Se acuerdan de los «seriéfilos», aquellos entendidillos del mundo de la televisión que no valían ni para dar por culo? Pues éste era el canal favorito de los «seriéfilos del cine», o sea, los entendidillos, los que se creían especiales por ver peliculitas aunque no las entendieran (que no los cinéfilos auténticos, vaya). Con una selección de películas mediocre y una repetición de programas bestial, La Sexta 3 echaba tremendos bodrios acompañados de alguna cosa «DE CULTO» (principalmente películas de Woody Allen, algún western y poco más) y de vez en cuando algo «friki» para que la chavalada supiera que iban a la moda. En resumen: nada de valor se pierde.

   Como ven, estos canales por los que todo el mundo llora no son más que otro reflejo de lo mal que anda la televisión en España, con bodrios cargados de morbosidad o tonterías pretenciosas que hacían que la gente se sintiera culta. Pero sí, qué sería de nuestras vidas sin nuestros programas de gañanes enriqueciéndose por embargos o de paletos cazando bichos. Porque como no tenemos internet ni nada para verlos… ¡Menos mal que al fascista de Rajoy no se le ha ocurrido tocarnos a Cuatro ni a su inamovible Alerta Cobra, porque si no HABRÍA HABIDO SANGRE!

«Podrán quitarnos la vida, pero jamás podrán quitarnos... CUERPOS EMBARAZOSOS».


   Como no podía ser de otra forma tampoco, no faltó el de la hipogresía de turno. Ya saben, el típico propagandista de medio pelo que utiliza todo lo que sea medianamente polémico contra el Gobierno de turno retorciéndolo de la forma más conveniente posible para su causa de cara a toda esa gente que prefiere tragárselo todo que realizar una breve búsqueda en internet para saber si eso es verdad o no dando lugar a un doble rasero apabullante, desde lo que ya comenté antes de defender dos canales de Telecinco deseando que cayera la cadena entera hasta maldecir al Gobierno mientras dicen que la ley no funciona cuando es justo todo lo contrario, que se está haciendo cumplir. Pero mi muestra favorita de auténtico trastorno bipolar es, sin lugar a dudas, el simple hecho de que alguien se deje engañar tanto por los anuncios del cierre de los canales o los bocachanclas de turno poniéndose en un bando totalmente erróneo para después, en otra ocasión, ir maldiciendo por ahí la manipulación de los medios de comunicación.

   Y es una de mis cosas favoritas de este Festival de la Falacia y la Demagogia™ justo porque es estar equivocado por estar equivocado, independientemente de si es por pereza o tontunez. Yo antes de hacer esta entrada ni sabía qué temas tocar ni cómo expresarlo porque no sabía nada del tema, pero tras una búsqueda que no me ha llevado más de diez segundos, repito, NO ME HA LLEVADO MÁS DE DIEZ SEGUNDOS, he llegado a documentarme lo suficiente como para poder hablar del tema bien e ir más allá como con la mención de esa empresa sospechosa detrás del cierre de estos canales. Si una persona es capaz de encontrar este tipo de cosas sin que por ello entre en peligro el «perder su tiempo», ¿qué está haciendo toda esta gente que se ha unido poco menos que a un linchamiento verbal contra una Administración que sólo ha hecho su trabajo?

Odia a los medios de comunicación «porque manipulan». Se traga en Twitter que el Gobierno está cerrando las cadenas porque sí.


   Ya para terminar, hay un aspecto que me encantaría mencionar, y es la desproporcionalidad de la reacción popular ante esto, con toda esta gente llevándose las manos a la cabeza y actuando como si fuera el fin del mundo ante algo que tiene una solución tan clara como sencilla y lógica: verlo en internet.

   Es que es de cajón: un cierre de cadenas hace diez o veinte años sí habría sido poco menos que una hecatombe para la audiencia, pero hoy en día con un internet en el que todo está en línea, lo más práctico es ir a verlo todo en el ordenador y ya, que es cada vez más hacia donde vamos dirigidos, precisamente. A mí el cierre de los canales de TDT no me afecta en absoluto y mi opinión es indiferente al respecto porque yo apenas veo la televisión, porque hace años me pasé a un internet en el que puedo ver todos los contenidos que yo quiera en el horario que a mí me dé la gana y sin cortes publicitarios. Y si yo puedo hacerlo, cualquiera puede adaptarse al cambio. Pero no, es más sencillo quedarse de brazos cruzados clamando al cielo y maldiciendo por internet el que no se puedan ver contenidos televisivos en otra plataforma que no sea la televisión.

   Y sí, sé que habrá gente que prefiera ver las cosas por televisión en vez de por el ordenador, pero es que es lo que toca, así que o es eso, o es comprarse un adaptador para que el televisor refleje los contenidos del ordenador; no hay más, negarse es tan absurdo como inútil. Es como si alguien se quedase sin casa por algún motivo, tiene un vecino que le presta la suya y el primer individuo se niega «porque no da tanto el sol como en mi parcela y a mí es que me gusta broncearme». Es más, es que canales como Xplora seguirán emitiendo aunque sea online.

   Sea como fuere, estas polémicas acabarán siendo olvidadas junto con esta última gran muestra de hipocresía y estupidez humana que tanto me ha entretenido durante toda la semana. Pero no me apeno en absoluto, pues ya estoy a la espera del siguiente Festival de la Falacia y la Demagogia™, a ver si es tan hilarante y jocoso como éste. Seguiremos informando.

sábado, 3 de mayo de 2014

¡BIENVENIDO A SERIES.LY!

«"Series.ly: tu televisión social". Pues tiene razón, socializar, socializas, aunque sea poniendo en su sitio a los energúmenos de turno».
@Eric_Wiseman, Twitter.

   ¡Eh, tú! ¡Sí, tú, el que se está comiendo los mocos con fruición! ¿Te gusta choricear pelis online pero temes que en páginas como Seriespepito o Películas Yonkis te acaben metiendo algún virus? ¡No temas más, pues te traemos la solución: Series.ly!

   Series.ly es el nuevo dominio en internet en el que podrás ver y descargar todas las series y películas sin temor a viruses ni la represión de este Gobierno fascista-catolicosatánico que nos impide la Libertad de Expresión protegiendo las cosas mediante las leyes de copyright. En serio, ¿quiénes se han creído defendiendo los derechos de los autores que se ganan la vida haciendo películas y series? ¿HITLER? Qué país. ¡Menos mal que todos estos problemas desaparecerán cuando se instaure en unos días la Tercera República!

   Pero a lo que íbamos, ¡Series.ly está totalmente blindado! Tanto es así que nuestro nombre de dominio está situado en Libia aprovechando una serie de vacíos legales para protegernos de las leyes españolas aunque es algo que no viene al caso cuando se pronuncia «Series.ly» parece que decimos «seriously». ¿Lo ves? ¡Una palabra inglesa! ¿No es esa fuente de confianza suficiente? Porque todos sabemos que el inglés ha sido y siempre será mejor idioma que el español, que sólo lo habla la gente de la peor calaña posible, como los políticos, o peor aún, los periodistas. ¡En seriously te lo digo!

OMG! ¿UNA PALABRA EN INGLÉS? ¡QUÉ LEVEL, MARIBEL!


   Pero no creas que la calidad de Series.ly termina ahí. ¡Ni mucho menos! Nuestras aspiraciones incluyen dominar el mundo convertirnos en una auténtica red social. Sí, es cierto que no incluimos informaciones de contacto, nombres reales, álbumes de fotos o vídeos ni posibilidad de comunicación real con otros usuarios porque carecemos hasta de chat, pero al menos la gente habla entre ella… y eso es una red social sí o sí. ¿No? Pues eso.

   PERO ESPERA, pequeño gusano, QUE AÚN HAY MÁS: nuestros controles de calidad son tan exigentes que a Series.ly no puede entrar cualquiera, ya que para acceder hace falta una invitación. ¡Exacto, una invitación! Porque no queremos que la página se llene de canis o gente descerebrada, pues actualmente somos lo mejor que el internet en Libia España puede ofrecer. Si a Tuenti le funcionó, a nosotros TAMBIÉN.

Si a estos los hemos dejado entrar a pesar de las invitaciones, imaginad a qué clase de gente estamos impidiendo el acceso. ¡EL SISTEMA FUNCIONA!


   Bien, ahora que ya tienes cuenta, una descripción chula sacada del libro de moda de turno y un avatar sobre tu personaje preferido de Juego de Tronos, Sherlock o Doctor Who, es la hora de las series. ¡Busca nuestro ruinoso excelso buscador que falla más que una escopeta de feria obligándote a encontrar las cosas de forma manual tu película o tu serie favorita y míratela entera! HURRA. Si quieres, al terminar, siempre puedes ponerle una nota. Pero no puede ser cualquier nota, sino que tienes que hacerlo siguiendo los siguientes criterios: un 1 si le has visto el más mínimo fallo o piensas que no está mal pero podría mejorar y un 10 si te ha gustado mínimamente. Ignorad en la medida de lo posible los números que van del 2 al 9 porque son más bien de relleno y nadie los usa. De hecho, de cara a la siguiente actualización quitaremos los números y los sustituiremos por los marcadores «mierda pinchá’n un palo» y «PUTÍSIMA OBRA MAESTRA, JODER». Es más, ¿por qué quedarnos ahí? Es hora de hablar de las críticas.

   Sin duda tu reciente experiencia cinéfila/seriéfila habrá causado un impacto en ti, ¿verdad? Pues es hora de hacer una crítica de ella. Ve al apartado de críticas y escribe una extensa muestra de tus racionales y ordenados pensamientos. Pero recuerda que estás haciendo una crítica sobre tu experiencia al haber visto un contenido online, así que ya sabrás qué significa, ¿no? EXACTO, ¡escribe una reseña lo más elaborada posible sobre lo buena que ha sido la película/serie que acabas de ver, sobre cómo si te ha gustado es porque tus gustos son tan refinados que han alcanzado la objetividad y sobre que todo el mundo debería ver dicho contenido al menos cinco veces en su vida bajo pena de fuerte tortura quedarse sin experimentar semejante MARAVILLA! Pero recuerda que por cada crítica positiva que hagas, siempre habrá alguien que pegue una frase de esa misma película/serie que reciba más atención que lo tuyo.

   ¿Ehm…? ¿Qué dices? ¿Que qué pasaría si escribieses una crítica negativa sobre algo porque tú también tienes derecho a opinar aunque no sea lo que piense la mayoría? Ja, ja, ja… FUERA DE ESTA PÁGINA.

   Ah, y recuerda: siempre que no sea una opinión sobre una serie o película que no te haya gustado sino una parte de las mismas, algún detalle en el que discrepes, acuérdate de poner siempre, y en la forma más provocativa que puedas, algo así como «ahora freídme a negativos» u otros derivados que se te ocurran. De esta forma, el tema de conversación dejará de tratar sobre el contenido visto y pasará a ser sobre ti. Tú te convertirás en el protagonista de tu crítica y a partir de ahí todos los negativos que recibas te convertirán en un mártir de los internetes por la libertad de expresión y los que te hayan votado mal en unos villanos cobardes que no tienen razón en nada.

   Pero no todo es criticar objetivamente lo buena que es vuestra serie favorita o defenderse de los envidiosos que opinan lo contrario, en Series.ly también hay que trabajar. ¿Ves ese contador arriba a la derecha, justo debajo de tu nombre de usuario? ¡Ese es tu contador de puntos! Como tú y todos los demás sois unos pedazos de escoria desagradecidos que venís a esta página esperando, yo qué sé, ver películas y series de gratis, nuestra preclara dirección ha decidido que cada contenido que veáis os reste uno o dos puntos del contador, ya sean series o películas respectivamente. No es que sea una molestia mayor, ya que cuando te haces una cuenta obtienes de golpe más o menos unos cincuenta puntos y sólo por meterte una vez al día obtienes otros tres de golpe, pero siempre viene bien tener más que los demás, ¿a que sí?

   ¡Deja que tu contador de puntos te convierta en la envidia de toda la página en un ranking que nadie puede ver! ¡Tus puntos le recuerdan a todo el mundo que estás por encima de ellos! Y eso no es algo que se pague con dinero (¿o sí?), así que despídete de tu vida, social o no, mientras el contador de puntos de Series.ly va tomando posesión de ti de tal forma que ríete tú del ranking de Desmotivaciones o del contador de suscriptores de Youtube.


«Cualquiera que vea contenidos en Series.ly sin participar en la página es un ladrón, ¡un vulgar ladrón!».


   Ah, ¿que estás ya interesado en cómo ganar más puntos? ¡Es muy sencillo! Lo más fácil es meterte diariamente para conseguir tres puntos de sopetón y ponerle nota a un contenido que ya hayas marcado como visto lo hayas visualizado de verdad o no. Pero todos sabemos que eso no te va conseguir la fama que mereces, ¡para eso hay que dejarse ver! ¿Y qué mejor forma de dejarse ver que participando activamente? Para ello tienes dos formas: la primera es ir a la sección de críticas y escribir, como ya dije antes, una crítica objetiva que haga HISTORIA sobre lo perfecta e incriticable que es tu serie/película favorita mientras recomiendas a todo el mundo verla (o copiar una frase directamente, que funciona hasta mejor y lleva menos tiempo) o escribir una noticia en la sección de, cómo no, noticias.

   Oh, pero éstas no son las noticias que uno cabría esperarse, tú no estás aquí en esta sección para informarte y redactar para elaborar una información veraz, documentada y bien escrita. ¡Eso es labor periodística! ¡Y todos sabemos que todos los periodistas del mundo salvo los de La Sexta porque hablan mal del PP y nos dicen lo que queremos oír. ¡JORDI ÉVOLE PRESIDENTE! son la mayor de las basuras por sus masivas manipulaciones! Es más, ¿por qué hacerlo a lo pringao? ¡Escribe el título de la serie/película sobre la que quieras hablar en Google Noticias y fusila de arriba abajo todo el contenido sin cambiar ni una sola coma! ¡Que escriban los otros, que para eso les pagan! En los puntos y en la guerra todo vale y tú más que nadie. Quién sabe, a lo mejor tu pluma no la gay, la otra puede convertirte en la nueva incorporación a nuestro blog de series, en el que sólo incluimos a los mayores profesionales del mundo, y de ahí ser el próximo José Viruete. ¡EL CIELO ES EL LÍMITE!

Y no te olvides de poner que es de elaboración propia. Total, NADIE se va a molestar en comprobar si es verdad o no.


   Otras formas de ganar puntos incluyen subir enlaces o archivos para descargar, algo que no te costará nada si ya has tenido la experiencia en Películas Yonkis y encima con puntos extra si están en V.O. porque ante nada estamos repartiendo CULTURA, que no pirateando (¡QUE SE ENTEREN ESOS TRADUCTORES Y DOBLADORES DE LO QUE VALE UN PEINE! ¡QUE EN ESPAÑA TODOS SERÍAMOS BILINGÜES SI NO EXISTIERAN LOS TRADUCTORES! ¡Y LA CULPA LA TIENE EL PP! ¡FASCISTAS!), e invitar a tus amigos a entrar a esta excelente página. O si no, invítate a ti mismo con otras cuentas de correo que te hagas, si total, no las vamos a verificar.

   Una vez pasado unos meses y te des cuenta de que haberte tirado tanto tiempo plagiando de otros sitios escribiendo objetivísimas reseñas fruto de tu superior intelecto y buscando pelea defendiendo tus gustos a ultranza de los trolls en la página de críticas en épicos duelos de a ver quién es el saca la falacia más gorda por arañar saborear la gloria en forma de unos puntos que a estas alturas te saldrán por las orejas haciendo del contador algo inútil y sin sentido, te preguntarás si aún te queda algo más por hacer aquí. Y oh, querido amigo, qué no hay por hacer aquí en Series.ly…

   Como somos una red social en ciernes, hemos hecho algunas mejoras recientemente. No, aún no hemos invertido en secciones personales y formas de contacto, sino en otra cosa todavía más chachi: ¿te acuerdas de cuando Tuenti creyó que lo estaba petando y empezó a incluir no sólo una sección de vídeos que intentó hacerle la competencia a Youtube (y lógicamente fracasó porque, entre otras, estaba fusilando a la propia Youtube) sino también una sección de juegos hasta que vieron que nadie los utilizaba y tuvieron que quitarlos con el rabo entre las piernas? ¡Adivina quién ha incluido una sección de vídeos para hacerle la competencia a Youtube (que a día de hoy ya la hemos quitado) y una sección de juegos! Juega al solitario, al cinquillo, a las damas, al ajedrez… ¡a todos los juegos que vienen incorporados de serie en tu ordenador y/o en tu móvil pero en esta página! ¡SÍ!

   Pero no te preocupes por la desaparición de nuestra querida sección de vídeos, porque aún tenemos no una sino DOS (2), cosas mejores: la primera es que hemos sustituido dicha sección por un calendario de series totalmente inútil si ya tienes el tuyo o si eres de los que dejan que la página les avise cada vez que suben un nuevo capítulo y la segunda es que hemos incluido fichas de youtubers en la sección se series. ¡SÍ, LOS YOUTUBERS EN LA SECCIÓN DE SERIES! Porque total, como sólo se usaba la sección de vídeos para eso…

   ¿Quién no ha deseado ver sus vídeos favoritos de Jpelirrojo, Thous Carapollen o Elrubius en otros sitios que no sean en sus respectivos canales de Youtube pero esta vez pagando un punto por capítulo por algo que se puede ver gratis buscando en dichos canales? ¡Exacto! Y lo mejor de todo es que podrás compartir tus pasiones o directamente copiar los comentarios más votados de cada vídeo en la sección de críticas ganando puntos por ello. Son buenas nuestras ideas O QUÉ.


Espacio patrocinado por Series.ly: tu televisión social.


   «Pero claro», te preguntarás, «¿no aprovecharán los haters envidiosos la aparición de estos dioses, estos MESÍAS de internet, aquí para hablar mal de ellos?». Tu pregunta trae un buen tema del que hay que hablar: las normas de la página.

   Series.ly es una comunidad en expansión, y por eso tenemos unas normas de convivencia que nuestro selecto grupo de operadores elegidos por su puesto en el ranking aunque haya sido sólo por meterse todos los días o porque les haya tocado por sorteo a pesar de no haberse leído las reglas por su capacidad crítica y analítica a la hora de resolver conflictos se encargará de hacer prevalecer, primero anunciando mediante unos avisos para que el infractor sepa que hace mal y, si sigue ese comportamiento, posteriormente se le banea. Y para muestra, un botón:

-¿Alguien mete enlaces falsos? Aviso y posterior baneo si sigue.
-¿Alguien habla mal de Juego de Tronos, Shingeki no Kyojin o Cómo conocí a vuestra madre? Aviso y posterior baneo si sigue.
-¿Alguien hace un spoiler de tu serie favorita? Baneo fulminante.
-¿Alguien habla mal de los youtubers con los que tenemos un pacto para que tengan ellos ficha aquí a cambio de que ellos nos hagan publicidad en sus vídeos? ULTRABANEADO DE POR VIDA, HOMBRE, NO HAY DERECHO.

   ¿Qué? ¿Que cuál es nuestra política contra la gente que sólo se expresa insultando? Ja, ja, ja… qué gracioso, qué tonto. ¡Tú eres tonto! Aquí en Series.ly no creemos en los insultos a no ser que sean contra los youtubers, sino que todo entra dentro de la Libertad de Expresión, así que si eres de los que se ofenden porque les insultan sin motivo, no eres nada más que un sucio fascista que sobra en nuestra web y ya estamos haciendo el papeleo para banearte y bloquearte la IP.


A día de hoy, uno de estos dos individuos sigue teniendo su cuenta intacta para seguir insultando a la gente sin motivo mientras que al otro, por decir en una ficha que Elrubius se comporta como un retrasado, le aplicaron el equivalente internetero a las purgas de Stalin. ¿Adivináis quién es quién?


   Con esto ya deberías saber todos los secretos de tu estancia en Series.ly, así que ponte las pilas, ¡deja de ver peliculitas y series que no llevan a ninguna parte y comienza a ganar puntos! Y si quieres más incentivos, aquí te dejamos una recopilación de los mejores comentarios de nuestra web para que vayas cogiendo inspiración:



   Ah, y no te olvides de visitar nuestras fichas de youtubers. ¡Vuestros amigos, Thous, Mangel y Rubius os necesitan!

sábado, 12 de abril de 2014

Frozen me ha dejado frío.

«Cuando ocurre el desastre, observad a Anna unirse a su hermana, a un mercader, a un tío bueno y a un muñeco de nieve para derrotar a villanos como su hermana, un mercader, un tío bueno y un muñeco de nueve».
Honest Trailers: Frozen.

   Sí, yo también he caído, qué se le va a hacer. Realmente, ni siquiera me atrajo la primera vez que me la presentaron y menuda la odisea por la que tuve que pasar por intentar vérmela entera, pues necesité tres intentos hasta pasar más allá de los primeros veinte o treinta minutos de metraje sin dormirme de lo mucho que me aburría y llegar hasta el final. ¿Y saben qué? Que en absoluto es para tanto.

   Frozen es una película normalucha tirando a floja tirando a ME CAGO EN DIOS QUÉ MALA ES. Sí, recupera las pretensiones de los clásicos Disney que la convierten instantáneamente en un algo de la calidad que se le espera como el estilo musical, el humor blanco, los escenarios fantásticos y demás, pero también significa que es la misma cascada de clichés que hemos visto ya más de un millón de veces por muchos «cambios» que le hayan imprimido a esta producción. Y es que es ésa una de las características con las que intentan vender esta película, que tiene cambios con respecto al esquema Disney de chica conoce a chico y se enamora de él a primera vista. Eso y el tema musical principal Let it go, pero ya hablaré de él más adelante.


O también pueden verlo aquí. Total, la visita ya me la han dado.


   El argumento de Frozen no es que dé para mucho, y es una de esas películas en las que importa más el viaje que lo que suceda en la meta, pero no pierdo nada por contarlo y ya de paso avisar de spoilers.

   En un reino de aspecto escandinavo nacen dos princesas, Anna y Elsa, de las cuales la última tiene el poder de crear hielo de la nada. Las dos hermanas disfrutan de su niñez jugando con la nieve que Elsa hace caer en el hall hasta que un accidente obliga a los reyes a sellar los poderes de ésta y a borrarle la memoria a Anna pero conservando las sensaciones que ha experimentado, obligando a Elsa a vivir recluida toda su vida en su cuarto temerosa de sus poderes.

   Pasado un tiempo tras la muerte de sus padres, las princesas crecen hasta alcanzar la mayoría de edad y se celebra la coronación de Elsa, pero tras la ceremonia sus poderes se desatan delante de todo el mundo y, temerosa de lo que le pueda pasar, huye hacia las montañas, donde decide que vivirá como una ermitaña sin saber que la liberación de sus poderes ha traído como consecuencia que se desencadene un invierno eterno por todo el país. Por su parte, Anna decide ir a buscarla dejando el reino en manos de Hans, un chico al que acaba de conocer que resulta ser un príncipe de tierras lejanas y con el que desea casarse.

   Durante el ascenso, la princesa recibirá la ayuda de Kristoff, un joven picahielos; de Sven, un reno que se cree un perro, y de Olaf, un muñeco de nieve con vida propia y trisomía del par 21. Los cuatro consiguen llegar a Elsa pero ésta les rechaza, hiriendo a Anna en el proceso. Mientras tanto, preocupado por la tardanza de su prometida, Hans organiza una partida para buscarla y llegan hasta Elsa, a la que casi matan dos mercenarios contratados por un villano menor, provocando que sus poderes se descontrolen y pierda el conocimiento.


«ZÍ, ZOI DETDAZADO».


   La herida mágica de Anna empeora a marchas forzadas y tras una visita a la aldea de unos trolls musicales obsesionados con shippear casar a gente contra su voluntad (¡!), éstos le dicen a Anna y a Kristoff que es una maldición que sólo puede romperse con un acto de amor verdadero, por lo que ambos vuelven al castillo en busca de Hans. Sin embargo, tras dejar Kristoff a merced del príncipe a la chica, éste admite sin motivo alguno que no la quiere y que lo único que desea es casarse con ella por el trono, así que decidirá dejarla morir y matar a Elsa, quien, sin saberlo él, recobra el conocimiento y huye liberando sus poderes otra vez.

   Entonces se inicia una lucha desesperada por parte de Anna, Kristoff y Hans para llegar hasta una Elsa enloquecida, pero es el sacrificio de la primera la que detiene tanto a su hermana como al príncipe justo en el momento en el que la maldición hace efecto y la joven se convierte en hielo. Sin embargo, son los llantos de Elsa los que rompen el conjuro y devuelven a Anna a la vida, poniendo a Hans entre rejas y abriendo una vía para que ella y Kristoff se enamoren... lo que significaría que ninguno de los personajes ha aprendido nada porque Anna y Kristoff llevan toda la película a excepción del final tratándose despectivamente mutuamente y realmente no se conocen, así que la elección de la princesa a un chalado con ganas de pegar el braguetazo del siglo es un chalado que le pone voz a su reno con complejos y que lava las cosas a escupitajos. Hurra...


¡No ese Kristoff! ¡Si ni siquiera se escriben igual!


   Pero como pueden ver, existen dos cambios fundamentales en Frozen con respecto al resto de películas Disney que a ojos de mucha gente les puede parecer una película rompedora. El primero es que el amor a primera vista no funciona y el segundo que el acto de amor no lo realiza ningún personaje masculino por amor romántico sino que se trata de un amor fraternal. No obstante, la forma que han tenido de ejecutarlos, sobre todo el primer cambio, hizo que el hecho de que el extraño príncipe Hans resultase ser el innecesario villano principal de la historia algo previsible por esa manía que tienen las películas de Disney de soltar la moraleja antes de que ocurran los sucesos que den lugar al drama y por tanto a dicha moraleja. Con respecto al segundo... pues qué quieren que les diga, no es para tanto; a fin de cuentas, sólo dos películas Disney se resuelven con un beso amoroso por parte de un príncipe, por lo que tampoco se puede decir que el cambio rompa con ninguna tradición.

   Aparte de esto, tenemos un plantel muy soso y sin personalidad, de entre los que destacan exclusivamente los personajes de Olaf, el muñeco de nieve parlanchín obsesionado con ver el verano (¿lo pillan? Es un muñeco de nieve… ¡en verano! ¡Pero los muñecos de nieve se derriten con el calor, que es lo que hace en verano! ¡LA RISIÓN!), y Sven, el reno que se cree un perro por motivos nunca explicados, únicamente porque el primero es «la cara» de la película (y por ende la del merchandising) y el segundo es «la mascota», aunque yo más bien diría que el Scrappy por lo irritante que es.

   Sin embargo, es Olaf, el muñeco retrasado, el que me saca de quicio como si no hubiera mañana. Si fuese sólo por su malsana obsesión con el verano, no me importaría tanto, pero es que se trata de un personaje inútil e innecesario. Esta abominación de la naturaleza no hace avanzar en absoluto la trama y no aporta, literalmente, nada. Su único papel, aquello que justifica su existencia, se basa en el humor corporal («jijí-jajá, se descompone porque es de nieve y le ponen el cuerpo al revés. ¡LA COMEDIA!»), en ser el personaje mágico bocazas de turno porque el reno Sven tendrá todo el complejo de perro del mundo pero por desgracia no puede hablar (aunque ya Kristoff le pone palabras en la boca representando una especie de trastorno bipolar muy chungo...) y en ser la voz de todas las locas del coño del mundo con frases como «hay personas por las que merece la pena derretirse» (¿lo pillan? DERRETIRSE. PORQUE ES UN MUÑECO DE NIEVE) o «el amor es anteponer sus necesidades a las tuyas». ¡Frozen, la película Disney feminista!


«Recuerda que el amor es anteponer sus necesidades a las tuyas».


   Además, cabe destacar un aspecto que me ha molestado durante toda la película, que es ese halo de inevitabilidad que rodea todo lo que sucede durante la trama. Me explico: los personajes de esta historia tienen la fea costumbre de verlo todo blanco o negro de una forma irremediable, así que cuando sucede algo grave, las decisiones que toman son siempre las más extremas y dedicadas a aminorar los daños en lugar de solucionarlos, cuando precisamente en esta película no hay una sola situación que tenga, figuradamente, DECENAS de posibles soluciones mejores que las que se toman al final.

   ¿Quieren un ejemplo? Pues pongamos entonces la decisión de los reyes de sellar los poderes de Elsa y borrar los recuerdos de Anna dejando intactas sus sensaciones. Al final de la película resulta que es el poder del amor lo que anula los poderes de la princesa y el miedo el que crea el hielo (algo enormemente rebatible, pero de momento hagamos como que la película tiene razón). Bien, ¿por qué no enseñar a Elsa a controlar sus poderes? ¿Por qué no hacerle sentirse querida en lugar de tratarla como un monstruo? De esta forma tarde o temprano se descubrirá que es el sentirse querida lo que anula los efectos de su poder sobre el hielo. ¿Por qué no normalizar su situación de cara al público para que nadie acabe intentando matarla porque la considere un peligro en lugar de una baza? Porque recordemos que uno de los pilares económicos de este reino es el mercado del hielo (de hecho, la primera canción de la película trata sobre la industria del hielo. LA PRIMERA, la que asienta cómo funciona una parte importante de esta sociedad).

   ¿Y por qué borrarle a Anna sus recuerdos dejando intactas sus sensaciones? ¿Qué consiguen con eso aparte de dejar una posible vía a que una las piezas y lo recuerde todo? ¿Por qué no enseñarles la responsabilidad que conlleva tener este poder y una hermana con dicho poder? ¿Y por qué los trolls, tan sabios como son lanzando exposición fatalista, no son capaces de llegar a una serie de soluciones más fáciles, sencillas y productivas? Porque podrían ser ellos los que enseñaran a Elsa con su magia si los reyes no se ven capaces…

   Como ven, existen muchas formas de solucionar conflictos en esta película, y éste en concreto es precisamente el conflicto principal el desencadenante de todos los acontecimientos del metraje. Todo esto sin tener en cuenta el origen de los poderes de la princesa, que nunca llegan a explicarse, o por qué Hans decide volar su tapadera sin motivo alguno confesando que no desea a Anna y que es poco menos que el verdadero villano cuando existen millones de excusas alternativas posibles que le salven el tipo.

   El apartado musical no me parece una maravilla, y de hecho muchas canciones me parecieron fuera de lugar, más como una especie de relleno para ocultar la falta de originalidad que otra cosa. Sólo dos canciones me llamaron poderosamente la atención, Do you want to build a snowman? y Let it go, pero por motivos muy distintos. La primera es una música de exposición, pero personalmente me gustó por ser tan triste y a la vez tener una melodía tan alegre. Me gustó el ritmo, me gustó la letra, me gustó la melodía, me gustó la forma que tiene de evolucionar de una canción alegre a narrarnos la tragedia familiar que se está viviendo en esa casa. Tanto es así que tres semanas tras haber visto la película todavía la tenía (y tengo) pegada en la cabeza para bien o para mal.


ESTO >>>>>>>>>>>>>>>> Let it go.


   Let it go, por su parte, me llamó la atención porque no es para tanto. Seré yo, que soy así de raro, pero no me pareció gran cosa, y de hecho como canción me pareció hasta floja después de todo el bombo que se le ha dado. Simplemente se trata de Elsa construyendo su Fortaleza de la Soledad porque sus papis fueron unos cretinos que decidieron ocultarla diez años de su vida como si fuera un monstruo en lugar de normalizar la situación, por lo que la única forma que tiene de creerse feliz es vivir como una loca de los gatos ermitaña a tomar por culo. Se supone que es encantador y tal pero realmente es una canción muy vacía y poco sentimental a pesar de tratar de eso, de unos sentimientos de liberación que no son más que una cobardía inmensa de alguien que afronta sus problemas huyendo de ellos. En cuanto al ritmo, la melodía y demás... pues ni es para tanto ni es algo que se le queda a uno pegado en la cabeza.

   Luego ya el resto de las canciones son muy olvidables o directamente malas: la canción de los picahielos es aburrida y tediosa de oír, la canción de amor a lo Moulin Rouge por parte de Anna y Hans cuando se conocen es genérica a más no poder, la canción sobre Olaf deseando ver el verano con número de baile sacado de Mary Poppins no sólo es vil relleno sino además un insulto a la inteligencia de todo aquel que tenga más de tres años y un número correcto de cromosomas y la de los trolls casando a Anna y a Kristoff directamente es tonta. Tonta, tonta, tonta. El resto de canciones son tan blandas y olvidables que me cuesta hasta recordar de qué iban, así que ya ven qué panorama.

   Sin embargo, aparte de Do you want to build a snowman?, hay un detalle que sí me ha llamado la atención positivamente, y es el uso del hielo para representar la psique de Elsa. El uso de los colores, las formas y hasta la manera de liberarse vuelven muy profundo su uso, con formas suavemente redondeadas y tonalidades azules y moradas cuando está feliz o picudas y blancas o rojas cuando se pone a la defensiva, pero ocurriendo que es un hielo que se forma solo, sin indicios de que ella lo controle o diga que lo está usando. Son las formas las que indican su auténtico estado psíquico y fortalecen el carácter y los sentimientos de la reina y eso nos ahorra, afortunadamente, que nos fusilen a nolanismos que nos narren lo que estamos viendo. 

   Sí, también es cierto que este recurso ya está inventado, que no es nada nuevo y que hasta la tercera película de los pokémon lo hizo incluso mejor. Pero tratándose de los estándares de Frozen, supongo que es de agradecer que el muñeco de nieve retrasado nos estuviese señalando cada dos por tres los que ocurre en la pantalla.


APRENDE, DISNEY.


   En pocas palabras para ir terminando, el título que me recomendaron para esta entrada iba a ser Frozen me ha dejado helado, pero eso significaría que ha causado una fuerte impresión en mí buena o mala, y nada más lejos de la realidad. Más bien me ha dejado frío, indiferente. Habrá cosas más o menos simpaticonas y tal, pero esto no quita que siga siendo una película más del montón tirando a un relleno cinematográfico para la partecita de Let it go, que a excepción de mí no deja indiferente a nadie.


   Quien la quiera ver, que la vea, pero quien no, que sepa que tampoco se ha perdido ni se va a perder nada. De hecho, yo es que ni siquiera la recomiendo.

sábado, 5 de abril de 2014

Lo peor de Los Simpson II: Crónica de una muerte anunciada.

«Homer: Niños, niños, no me voy a morir. Ese tipo de cosas sólo les pasan a los malos.
Bart: ¿entonces por qué murió Lincoln?
Homer: le vendió leche envenenada a unos estudiantes».

   Desde que el mundo es mundo, pocas cosas han levantado tantos amores y ampollas que la muerte de un personaje sea del medio que sea, pues pocas cosas alteran más a los seguidores de una serie, un libro o un videojuego entre otras que se muera su personaje favorito, razón por la cual bodrios como Juego de Tronos sigue petándolo en audiencias a pesar de tener una trama inexistente o una calidad pésima. Pero no nos desviemos del tema principal.

   Debido a los odios, las pasiones y sobre todo las expectaciones que levanta el anuncio de la muerte de un personaje, es normal que series como Los Simpson también hayan jugado dicha carta. No hay más que ver todo el revuelo montado por el capítulo en dos partes Quién disparó al señor Burns, cuya audiencia subió de cara al segundo capítulo a los doce millones de espectadores en Estados Unidos, o la emotividad que despertaron la muerte de Murphy Encías Sangrantes o la muerte de Maude Flanders. Pero donde allá hubo éxito, siempre habrá un intento por parte de Zombie Simpsons de explotarlo en pos de arañar audiencia a la desesperada.

Aquel día la humanidad recibió un duro mensaje: «la próxima vez ve tú a buscar los perritos calientes».


   En este caso me refiero al más que conocido anuncio que lanzó el productor de la serie, Al Jean, a finales del año pasado en el que decía que un personaje emblemático de la serie iba a morir. Por supuesto, esto acabó convirtiéndose en una bomba mediática con todos los medios «competentes» haciendo cábalas sobre qué emblemático personaje de la serie iba a morir, desde Krusty hasta la princesa Penélo… ¿esto es en serio? ¿La princesa Penélope un personaje emblemático? ¿De verdad? ¿EN SERIO? JAAAAAAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJA… Ay qué corcho con el tío Paco :__)

¿Una buscona sin personalidad ni rasgos definitorios que se apodera del programa de Krusty y se casa con él en uno de los capítulos más sosos y ñoños de toda la serie para luego no volver a salir nunca más? Sí, seguro que te echaremos de menos.


   A lo que iba, que desde que se anunció la muerte de dicho personaje, mucho se ha dicho y poco se ha hecho, habiéndose terminado desde que se dio la noticia la temporada 24 y comenzado la 25. Como (tristemente) voy al día con la serie, puedo decir sin temor a equivocarme que verdaderamente están exprimiendo la supuesta muerte de dicho personaje «emblemático» de todas las formas posibles para forzar a la desesperada una reacción que supongo que esperan que sea interés, pero cuanto mayor es la espera, mayor es el tedio, sobre todo con supuestas muertes que ocurren dentro de la serie en estas dos últimas temporadas que acaban siendo nada más que simples bulos. De hecho, la actriz que interpretaba a Edna Krabappel, Marcia Wallace, MURIÓ de un cáncer mientras tanto y la serie ha decidido prescindir del personaje. Pero al parecer no es esa la muerte que Al Jean esperaba, así que tendremos doble ración de finado emblemático para rematar dos temporadas que verdaderamente son LO PEOR que ha dado Zombie Simpson, en especial dentro la absurdérrima temporada 25.

   Por este motivo, repasaré las supuestas «muertes» con las que nos han intentado mantener interesados desde los estudios de la Fox.



Four regrettings and a funeral:


   Empezamos MAL con un aburridísimo gag del sofá en el que no pasa nada. Habrá quien lo llame «parodia de El Hobbit», pero yo lo llamo «minuto y medio de cinco personajes caminando hacia la derecha sin chistes ni nada entre medias». Por desgracia, aunque sea algo señalable por lo mucho que se le ha hecho el culo Pepsi cola a la gente con semejante bazofia de intro, no es el tema principal del que tengo que hablar ni es lo peor que este capítulo puede ofrecer...

«Yo me voy por mi izquierda
Yo me voy por mi izquierda
Yo me voy por mi izquierda...
Vosotros a la m...».


   El capítulo de verdad empieza ya directamente con el funeral de un personaje célebre en el pueblo... del que nunca hemos oído hablar. Aparentemente, este personaje que nunca ha salido antes en la serie era famoso por algún motivo y todo el mundo le quería y tal. Sin embargo, en vez de enseñarnos por qué este señor era tan buena personal, la ceremonia sirve exclusivamente para dos propósitos: forzar la profecía de Al Jean por ver si alguien se lo traga y dar el pistoletazo de salida a uno de los episodios más sosos de la temporada, que va de varios residentes del pueblo teniendo remordimientos por algo.

   Homer se lamenta por haber vendido todas sus inversiones de Apple para comprarse una bola de bolos, Marge se culpa a sí misma por el mal comportamiento de Bart pero al final acaba echándole la culpa a haber escuchado a Kiss durante el embarazo (claro, porque el que sea una madre negligente que nunca le ha enseñado educación a su hijo no tiene nada que ver, ¡la culpa es de Kiss!), Kent Brockman se lamenta de haber vendido su integridad periodística para ser el presentador de un medio local y el señor Burns echa de menos a una novieta suya... que acaba muriendo al final del episodio. ¡Los Simpson, la comedia ganadora de innumerables premios!

   Si hay algo que a este capítulo se le pueda llamar es relleno puro y duro, una excusa para, como dije antes, forzar aquello de la muerte del personaje «emblemático» y ya de paso cobrar por haberse sacado un dinerillo al cubrir ya la idea de un episodio de los veintipico que fuera a tener. En este caso, la trampa de Al Jean se reduce a excusarse diciendo «dijimos que un personaje "emblemático" moriría, pero no que le conocieran». Sin embargo, como no hay dos sin tres, el equipo a cargo de Zombie Simpsons decidió extender el chiste a ver cuánto duraba la expectación.


Ahora entiendo el apuro que sintió el reverendo Lovejoy durante el funeral de Murphy Úlceras Encías Sangrantes.

The man who grew too much:

   Lo que empieza como una cruzada de Lisa en contra de los alimentos genéticamente modificados acaba convirtiéndose en una campaña a favor de los mismos y de ahí en otro episodio del actor secundario Bob, que congenia con ella y se vuelven amigos. ¿El plan maligno? Bob ha estado trabajando en un laboratorio de alimentos transgénicos mientras aprovechaba para mutarse a sí mismo y conseguir de alguna forma ADN de figuras históricas para absorber sus habilidades.

   Huyendo de un acceso de ira homicida del recluso, Bart y Lisa acaban encima de una presa… por algún motivo, Lisa le recita un verso de Walter White Walt Whitman a Bob y éste se tira al vacío… por algún otro motivo… hasta que éste recuerda en el lecho del río que tiene branquias, por lo que aprovecha para huir mientras la policía oficialmente le da por muerto. Ah, y luego hay una subtrama de Marge enseñando abstinencia a los adolescentes del pueblo (o sea, Jimbo, Dolph, Kearney, el chico de cara granujienta y un montón de otros chavales de cara genérica) que no lleva a ninguna parte, por si a alguien le interesa.

Sí, también ha ocurrido ESTO.


   Como pueden comprobar, aunque Bob no muera estrictamente en este episodio, sí se le da por muerto oficialmente y es un personaje legítimamente emblemático de la serie, por lo que esta pequeña trampa funciona de cara a hacernos creer que la profecía de Al Jean se ha cumplido bajo la trampa del «dijimos que moriría, pero no que viéramos su cadáver. Además, si le dan por muerto es como si lo estuviera, ¿verdad...? ¿VERDAD...?».

   Aun así cabe destacar un pequeño fragmento al final en el que un Ned de luto sueña que está bailando con Edna hasta que despierta y aparece Nelson diciendo lo mucho que la echa de menos, lo que a su vez demuestra que Edna Krabappel de algún modo también ha muerto pero fuera de plano.

   Y hablando de Nelson…


The winter of his content:

   Cuando el Castillo del Jubilado de Springfield tiene que cerrar por una serie de infracciones, Homer y Marge se ven obligados a acoger no sólo al abuelo Abe, sino también a Jasper y al viejo judío (¿?), pero lo que empieza como una carga para Homer se convierte al final en la puerta al maravilloso mundo de la jubilación (sí, otra vez Homer disfruta de las ventajas de ser viejo pero de una forma más sosa y aburrida que cuando lo hizo en el capítulo de la boda de Apu).

   Mientras tanto, Bart defiende a Nelson de los niños del colegio por su patetismo (¿recuerdan cuando Nelson era el matón del cole y todo el mundo le temía? ¡Qué tiempos!) y éste en compensación le permite unirse al grupo de gamberros junto a Jimbo, Dolph y Kearney justo a tiempo para una reunión multitudinaria de matones de instituto que se celebra no sé dónde. Allí al ponente principal le disparan y se le echa la culpa a Bart, convirtiendo al grupo de Springfield en fugitivos.

   El resto que tiene esta subtrama de resolverse es calcando todos los sucesos principales de la película The Warriors. No parodiándolos, no homenajeándolos, no referenciándolos por mal que me pese, CALCÁNDOLOS. Pero no vamos a hablar ahora de falta de originalidad a estas alturas de Zombie Simpsons sino de lo que sucede, que es que en un momento dado Nelson se sacrifica para que los demás puedan huir y queda a merced de una muchedumbre furiosa de matones armados en una ciudad que desconoce cayendo por una empinadísima cuesta cada vez más lejos de la única ruta de escape hasta desaparecer por completo.

   De hecho, a excepción del plagio de The Warriors, que se soluciona con un Homer que pasaba por ahí salvando a Bart y compañía de los autores reales del disparo, nada se resuelve en este capítulo: los ancianos siguen viviendo en casa de Los Simpson, Bart sigue siendo amigo y oficialmente parte del grupo de matones del colegio, Marge se sigue sintiendo cada vez menos atraído por las costumbres viejunas de su marido (algo que se establece brevemente para no ser tratado de nuevo en lo que queda de episodio) Y NELSON SIGUE DESAPARECIDO.

R.I.P?

   Una vez más se nos muestra a un personaje ante otra situación que entraña un peligro mortal, pero ahora desapareciendo para que nosotros los espectadores, aparentemente, pensemos lo peor. De nuevo Al Jean juega con nosotros diciendo «dijimos que un personaje moriría, no que viésemos su cadáver», y huelga decir que este episodio salió justo después de The man who grew too much con la supuesta muerte del actor secundario Bob. Pero eso no es todo, sino que me tomé la libertad de buscar si podía a Nelson en el capítulo siguiente, The war of art (justo uno en el que aparecen varias veces muchedumbres del pueblo. Por cierto, TRUÑACO de capítulo), y no le he visto por ninguna parte, pero claro, al mismo tiempo los ancianos ya no están, de lo de Bart como matón no se sabe y de lo de Marge sintiéndose cada vez menos atraída por Homer nunca más se supo, así que supongo que tampoco habrá pasado nada.

   Con estos tres pequeños ejemplos quisiera demostrar el grado de desesperación que tiene el equipo de producción de esta serie para ganar una audiencia que cada vez se hace más pequeña (actualmente la media de espectadores por capítulo apenas llega a los 3 millones) hasta el punto de intentar engañarnos con mentiras o medias verdades guardando para sí la muerte de verdad no como un suceso de la serie sino como un as en la manga por si todos lo demás falla.

   Sin embargo, no hay perdida mayor y más emblemática que la muerte de una brillante serie con la que crecimos y su posterior resurrección por parte del algún oscuro nigromante para convertirla en su esclava zombi para ganar de los ingresos que pueda seguir dando hasta que deje de ser rentable…

Descanse en paz.

*Actualización (30 de marzo): misterio resuelto: Nelson sigue vivo. Podemos verle tener un par de líneas al comienzo del episodio You don't have to live like a referee (a.k.a., LOS SIMPSON NOS VEN COMO UNOS PALETOS CORRUPTOS!!11DOS!). No sé si el chaval se ha librado porque matar A TRES personajes contándole a él esta temporada era demasiado trabajo y daba mucha pereza o porque alguien metió la pata al olvidarse de cerrar el capítulo que plagiaba a The Warriors y al final decidieron no hacer nada hasta encontrar una excusa para reincorporarle de nuevo como si nada hubiera pasado (esto explicaría por qué You don't have to live like a referee empieza con un largo relleno que se sitúa en la escuela sin motivo). Por cierto, en este último episodio también muere un personaje pero que al final resulta que no como parte de un gag cutre, por lo que es tan insignificante que no me voy a molestar en reseñar el capítulo. Por los pelos se han librado.